lunes, 8 de agosto de 2022

 

CAPITULO V


EL VAMPIRO SEDUCTOR

Estaba dormitando en mi habitación cuando de repente siento una brisa fresca que me hizo temblar todo el cuerpo, miré hacía el balcón y me percaté de que estaba abierto, me levanté y me dirigí a cerrarlo, hacía un frío de muerte, “¿cómo que el balcón estaba abierto, se me habría olvidado cerrarlo?” me tumbé en la cama, me tapé con mis sábanas de franela junto con el edredón. No fue solo cerrar los ojos que escuche un ruido muy flojito en los cristales del balcón, “¿un pájaro, tal vez? No, imposible a estas horas de la noche” me parecía imposible el ruido era igual que el pico de un pájaro al golpear la ventana, giré mi cabeza hacia el balcón y no vi nada pero el ruido no cesaba, molesta, me levante regañando entre dientes abrí el balcón y miré de lado a lado pero no había nada y no podría ser una rama porque los árboles no daban a mi balcón, maldiciendo y con el ceño fruncido me adentre en mi cuarto y dando un portazo cerré la puerta, me volví a tumbar y cerré los ojos de nuevo, sentí de repente un aire frío mi cuerpo se estremecía ante brisa helada, abrí los ojos de nuevo y me quedé petrificada había un ser mirándome en la orilla de la cama un ser blanco, de ojos color carmesí, vestido de ropas oscuras un tanto victoriano, daba mala espina, sus manos eran finas y poseían unas uñas mugrientas y largas, de aspecto hermoso eso si, su pelo era corto y de color negro carbón, de nariz fina y labios finos con una sonrisa seductora, sus dientes brillaban como perlas a la luz de la luna que se dejaba reflejar por la ventana poseía unos colmillos inhumanos más grandes que los de un humano normal; pero en lo más profundo de mi sabía que era un ser fuera de lo normal y tanto sombrío, se sentó en el mismo lado donde yo yacía en la cama y mirándome con esos ojos hipnotizadores me susurró al oído, “hoy vendrás conmigo” sentí que perdía el conocimiento.

Al despertar no sabía donde estaba, estaba todo tan oscuro que me era imposible ver nada, empecé a angustiarme mi respiración se agitaba de tal manera que me era imposible respirar bien, palpaba las paredes mientras intentaba encontrar un interruptor, una ventana o el pomo de una puerta, mis lágrimas me recorrían las mejillas, hasta que noté que me agarraron de la muñeca izquierda, me empujaron con una fuerza descomunal hacía una habitación victoriana hasta caer en una cama de la misma época, mientras me quejaba del dolor e intentaba calmarme me percaté que ese ser estaba en frente de mi sonriendo con una sonrisa macabra, se acercó a mi y por como me observaba sabía que no era nada bueno, se me erizó cada pelo de mi piel, agarré las sábanas del miedo, quería correr pero mi cuerpo no me respondía, mi corazón empezó a palpitar tan rápido que hasta podía sentir los latidos de mi propio corazón, parecía que mi estado le proporcionaba cierto placer a aquella criatura, se lanzó sobre mi, vi como sus cuencas rojas me miraban fijamente sediento de sangre y de placer, sus dientes daban miedo y sus manos frías como la misma muerte, intente forcejear con el pero su fuerza era descomunal tanto que casi me rompe los brazos, me giró la cabeza, retiró el cabello que protegía mi cuello y me mordió, sentí que aquel hombre se llevaba todo mi ser, sentí que mi cuerpo iba perdiendo fuerzas, mi corazón ya no funcionaba a la velocidad de antes, mis lágrimas me acariciaban el rostro, empecé a tener frio y a ver como una neblina, hasta que se me cerraron los ojos.

Pensé que había muerto pues mi piel estaba fría, no sabía porque pero aún seguía viva mi respiración era muy débil intenté incorporarme pero mis manos me lo impedían, apenas tenia fuerzas, proseguí a deslizarme como una serpiente para poder salir de allí en busca de ayuda pero de repente me pisaron la mano y me volvieron de forma brusca era aquel ser, se había percatado de mi insistencia por salir de ahí “así que sigues viva, si que tienes mucho espíritu para seguir viviendo, pero no puedo dejarte escapar querida” me agarró del cuello y me lo apretó mientras me miraba de forma sádica como una serpiente retuerce a su presa para deborarla, cada vez se me nublaba la vista hasta que solo había oscuridad.

De repente me despierto sudando y agonizando, estaba temblando no sabía que había pasado, me cercioré de que estaba en mi habitación y que estaba sola, suspiré pensando que había sido una maldita pesadilla cogí mi botellita de agua que tenía puesta en mi mesita de noche ingerí aquella agua y acto seguido proseguí a dormir aliviada, había sido una horrible pesadilla.

lunes, 1 de agosto de 2022

 

CAPITULO IV


LOS CUERVOS


Era una tarde de verano nos íbamos de picnic mis amigos y yo, recuerdo que era una tarde muy calurosa el sol picaba, mientras conversaba con mis amigos de los planes que íbamos a hacer esa noche buscábamos un árbol en donde refugiarnos de dicha calor. Encontremos uno, preparamos las cosas para comer, el manto rosado de cuadros de mi madre, en la cesta María llevaba bocadillos de chorizo, pechuga de pavo y jamón tanto serrano como york, unos refrescos y yogures de distintos sabores, servilletas etc, una vez preparado todo nos propusimos a comer el manjar que nos había prepara nuestra amiga, mientras conversábamos nos reíamos, hacíamos juegos, total una tarde muy divertida y entretenida, sentía que nada iba a ir mal y que la noche sería fantástica y al día siguiente estaríamos todos en la playa tal como propuso nuestro amigo Jorge.

Después de comer me tumbé y recosté mi cabeza en mi mochila mientras respiraba el aire puro de la naturaleza, me daba tranquilidad tal que me obligó a cerrar los ojos, estaba en el paraíso oía a mis amigos jugar al UNO Juan era muy mal perdedor y no hacía más que protestar. De repente sus voces cesaron me pareció extraño pero seguí en mis mil sueños. Pasaron unos minutos y no había sonido alguno abrí los ojos para ver lo que pasaba y no había rastro de ninguno de ellos, era como si se fueran esfumado, intenté levantarme pero no podía era como si mi cuerpo se hubiera quedado pegado a el, intentaba gritar pero tampoco pude no salía de mi boca sonido alguno, pensé que era un sueño si es eso una pesadilla horrible, pronto me despertaré y me reiré, peor no fue así el sol empezaba a esconder y yo seguía aún ahí pegada al suelo lloré y lloré de la angustia hasta que que aquello que sentía se convirtió en terror de pronto veo venir hacia mi una bandada de pájaros negros desde lejos que se dirigían hacia a mi al acercarse más me pude percatar de que eran cuervos mi angustia empezó a aumentar más se posaron en mis brazos en mis piernas en mi abdomen en mi cara y por si fuera poco, empezaron a picarme, no podía moverme, no podía gritar ni levantarme tan solo sentía mis lágrimas recorrer mis mejillas y el escozor y dolor de aquellas oscuras aves de desgarrarme la piel, me estaban comiendo y yo no podía hacer nada, ¿es así como va a cesar mi vida? Me preguntaba con desesperación cerré los ojos fuertemente para ver si se trataba de una pesadilla y poder despertar, me mordía el labio, me desconcentré cuando un cuervo me arrancó la uña del dedo índice de la mano derecha mi vida se estaba agotando entre terribles sufrimientos casi no veía ya luz alguna, pensé que era el fin hasta que escuché gritar mi nombre Claudia, Claudia, sentía que me agarraban y me agitaban por los hombros, me desperté y vi el rostro de mi amiga María, la abracé y me puse a llorar como un bebé le conté mi sueño; ella me comentó que me vio muy agitada mientras dormía así que decidió despertarme.

“Es hora de irnos” ordenó Jorge, esta noche vamos al pub y luego a la disco pero no podemos demorarnos mucho que mañana vamos a la playa, venga vamos Claudia animate que solo ha sido un sueño. Me incorporé y cogí mi mochila aliviada de que aquello no fue real pero algo hizo que me estremeciera y se me erizara cada poro de mi piel frente a mi había un árbol donde pude ver a un cuervo posado sobre una rama mirándome desafiante, del miedo salí corriendo y alcancé a mis amigos mientras podía oír de lejos al cuervo de cantar.

lunes, 25 de julio de 2022

 

CAPITULO III


LA OUIJA

Recuerdo que me encontraba muy entusiasmada por probarla porque es cierto que tenía ganas de hablar con una cierta persona, tenía una ilusión por ponerme en contacto con ese espíritu ya que era la única manera de poder hablarle. Compré una y me dirigí a mi cuarto, leí las instrucciones y me dispuse a usarla, al principio no me creía mucho esto del espiritismo y la Ouija pensaba que una simple tabla de madera sería incapaz de invocar a alguien del mundo del mas allá. De pronto me quede perpleja porque el vaso empezó a moverse a su voluntad como si enfrente mía hubiera alguien que lo guiará empecé a sonreír porque estaba hablando con esa persona me ilusioné mucho, lloré de emoción y me sentí muy contenta, cuando di por finalizada la comunicación me despedí y cerré la sesión como instruía en ese papel y seguí con mis cosas. A la mañana siguiente me propuse ir a casa de mis amigas con lo cual cogí mi coche y me fui por carretera ya que ellas no viven en mi mismo pueblo, mientras conducía por carretera noté una sensación rara, primero frío y después oí como me gruñían mire por el espejo retrovisor y vi a una niña de blanco, de tez pálida, vestida de blanco, pelo largo y negro, me miraba furiosa y me gruñía me hizo desviarme de la carretera de manera que salí disparada por un acantilado, el coche daba vueltas mientras yo me aferraba fuertemente al volante cuando el coche dio su ultima vuelta, la niña que estaba justo detrás con aspecto fantasmal se acercó a mi y acariciándome la cara mientras se reía en tono de burla me dijo ”esto no es un simple juego, niña si juegas tienes que arriesgar, no deberías haberlo hecho preparate porque esto tiene consecuencias terribles para ti y para quien la juegue, ahora perecerás y me acompañarás en mi triste destino” no podía parar de llorar y de pedir disculpas se acercaba más a mi y me cogía del cuello, en ese instante me desperté sobresaltada, con palpitaciones, tenía el pulso acelerado, sudando, las piernas y manos me temblaban, ¿había sido una horrible pesadilla o quizás una advertencia?


lunes, 18 de julio de 2022

 

CAPITULO II


UNOS HOMBRES DE NEGRO VIENEN A VERME


Me encontraba en el piso de mis abuelos me asomé a la ventana y me cercioré de que se había hecho de noche, pensé “que tarde se me ha hecho” me quedé pensativa mirando el escaparate de electrodomésticos que había enfrente de la casa, pensando en que ya era hora de prepararles la cena, cuando despierto de mi ensoñamiento me doy cuenta de que hay tres hombres vestidos de negro mirándome, al principio me extrañó, quizás estaban esperando a alguien y yo estaba pensando mal, pero de pronto me surgió en mis adentros un mal presentimiento, sentía que tenía que correr me dirigí al salón donde estaban mis abuelos pero no estaban, habían desaparecido como por arte de magia, sentí que golpeaban la puerta, corrí a esconderme, los golpes no cesaban hasta que echaron la puerta abajo, empezaron a hablar entre ellos, después se dispusieron a buscarme por todas partes, entraron en la salita donde yo estaba escondida, cogí desesperada un lápiz, me escondí debajo de la mesa, sentía los pasos de uno de ellos pude ver como sus zapatos negros se paseaban por la habitación se paro frente a la mesa, yo intentaba controlar al máximo mi respiración para que no se percatase de que yo me escondía justamente ahí debajo de sus pies, me dí cuenta de que aquellos pies no se movían, cerré los ojos pensando que se había dado cuenta de que yo estaba allí. Me armé de valor le clavé el lápiz en el tobillo lo empujé por la otra pierna, me eché sobre el y le volví a clavar el lápiz en el cuello, me aleje lentamente con otros dos lapices en mi otra mano mientras lo miraba desangrarse y me volví a esconder, no estaba dispuesta a perder la vida ni a que se llevaran a mis preciados abuelos.


En la cocina había otro hombre rebuscando por los rincones, me dirigí hacia el tan sigilosa como un gato le clavé el lápiz violentamente en la espalda, recogí un cuchillo al mismo tiempo que le patee para tirarlo al suelo se volvió hacia mi y le clavé el otro lápiz en un ojo y violentamente le apuñale con el cuchillo en el estómago, recogí otro y me lo lleve conmigo, el ultimo estaba en el salón había encontrado el cadáver de su compañero y se le quedo inspeccionando de manera extraña, arrancó el lápiz del cuello de su compañero muerto mientras miraba el material escolar ensangrentado, estaba tan perplejo que ni siquiera se percato de mi presencia le di una patada en la cabeza se incorporó, forcejeemos, le mordí una oreja con el cuchillo le corté el cuello. Mi pesadilla había acabado ya solo quedaba encontrar a mis abuelos. En ese instante me desperté extasiada y sudando me había dado cuenta entonces que había sido una pesadilla, solo eso.


miércoles, 13 de julio de 2022

CAPITULO I


LAS MARIONETAS MALDITAS Y LA CHICA DEL POZO


Era una noche calurosa de verano eran las 2 a.m. yo me encontraba en la cama con mi pijama favorito de mi infancia, color rosado, recuerdo que posaba en la cama para hacerme fotos mientras comprobaba como se veían por si hubiera la necesidad de volverlas a repetir. Me encontraba entusiasmada con mi sesión de fotos cuando de repente el televisor de mi cuarto se encendió de la nada así como si tal cosa, en ese instante salieron del televisor unos pequeños diablillos en forma de marionetas la forma en la que se movían me parecía espeluznante como si casi no tuvieran articulaciones en el cuerpo, sus cuencas enormes pero vacías de vida le daba un toque siniestro su aspecto de tez morena medio corrompida por el paso del tiempo me hacia retroceder casi hiperventilando no sabía ni entendía lo que estaba pasando desconozco el porque salieron de aquel televisor ni quien o como les había llamado a hacer tal cosa, seguían avanzando hacia mi sus bocas gruesas y rojizas no se movían pero podía oír sus voces en mi cabeza susurrando “Sandra, Sandra, nos perteneces te llevaremos al infierno con nosotros”.


En ese instante me armé de valor cogí la silla de mi escritorio y sin miramientos empecé a golpear a diestro y siniestro a esas pequeñas criaturas demoníacas, cerré los ojos y seguí atacando, para cuando me dí cuenta abrí mis ojos y para mi asombro los vi echo pedazos me cercioré de que estaban totalmente destruidos y después los deposite en una bolsa de basura, bajé las escaleras con esa pesadilla de bolsa que sostenía en la mano corriendo salí de mi portal, los arrojé a la basura y sin mirar atrás me dirigí a mi casa tan rápido como alma que lleva el diablo. Al llegar a mi cuarto, aliviada, me tumbé en mi cama y plácidamente me volví a dormir.


Llevaba unas horas dormida cuando de repente me doy cuenta de que se enciende el televisor por si solo, “otra vez no, por favor”, grité para mis adentros angustiada ante el desconocimiento de lo que pudiera salir de aquel televisor de nuevo, para mi asombro me doy cuenta de que no hay ninguna emisión esta sin señal y no acababa de entender porqué quise acercarme para comprobar cual era el problema si el cable o el tdt, cuando de pronto veo una mano de tez blanca, mugrienta y húmeda que sale de la tele, me dirijo hacia mi cama pero de repente algo me hace tropezar y caer de espaldas al suelo, mientras sale ese ser con aspecto de chica tenebrosa, sale como si apenas tuviera la capacidad de andar arrastrándose por el suelo, su cuerpo mugriento y lleno de agua con vestido blanco y manchado de humedad golpeaban en el suelo dejando rastro de mugre y agua en el mismo, su pelo era una cortina húmeda y greñosa, negro como el carbón y no dejaba ver su rostro, sus uñas negras y rotas como de haber estado encerrada en un sitio que jamás hubiera podido salir, me señalaban, se incorporó con dificultad y se puso de pie dejándose ver su rostro de muerta, sus cuencas totalmente negras, su cara desgastada por el tiempo y el agua le daban un aspecto terrorífico, sus labios secos y despellejados, escamosos mostraban una risa macabra y sardónica pues sin decirme nada sabía que venía a por mi, esta pesadilla acababa de empezar, pensé para mis adentros angustiada. No estaba dispuesta a morir, sentí un impulso dentro de mi que me hizo levantar una voz, que me gritaba “Sandra levantate”, me armé de valor me dirigí al escritorio y cogí lo primero que encontré una carpeta, golpeé y golpeé con los ojos cerrados le arroje todo lo que encontré, me arrojó al suelo en ese instante me dí cuenta que debajo de mi cama había un palo de madera, no entendía que hacia aquello allí debajo de mi cama, lo cogí le golpeé en la cabeza y la muerta cayó al suelo, seguí y seguí atizándole. De sopetón me desperté sudando de mi cama pues todo había sido una horrible pesadilla, suspiré aliviada y me volví a dormir.